Capítulo 61. Aprendiendo a ser padre
Gabriel Uzcátegui.
La imagen de Sandra, con sus ojitos llenos de miedo y su labio inferior temblando, no se iba de mi mente. Había pasado toda la mañana pensando en su pregunta.
—¿No me traes para abandonarme aquí?
Era un golpe directo al corazón. Sentía un nudo en el pecho cada vez que lo recordaba. Sabía que estos temores eran naturales después de todo lo que había vivido, pero me costaba aceptar que ella pensara que yo sería capaz de algo así. Demonios, Gabriel, no basta con darle una casa. E