Inmediatamente llamó a Mike, tenía en sus manos la prueba que comprometía directamente a Débora y encima se burlaban en toda su cara. No se reunieron en la casa, no quería que nadie los oyera, así que lo hicieron en uno de los despachos situados cerca de los campos de petróleo. Los empleados quedaban lejos y el ruido de las perforaciones ocultaría la conversación por si alguien se había atrevido a seguirlos. Para Mike era precauciones innecesarias, pero no discutió con su jefe, eso era lo de