Daniel la ayudó a acostarse y se quedó a su lado abrazándola hasta que se durmió, odiándose a sí mismo por lo que estaba haciendo, por lo que le estaba haciendo a ella, aborreciéndose por no poder odiarla como se merecía y por no poder apartarla de su vida. Prefería tenerla así, aunque lo detestara profundamente y se hicieran daño antes que dejarla ir, … no soportaba la idea de no verla más…, entonces sí que estaría acabado. Cuando la muchacha se durmió recogió el cuchillo y regresó a su hab