A Eddie ya no le dio tiempo de terminar la frase, el duro puño de Dan se estampo inmediatamente en su cara, cayó de espaldas arrastrando la silla en la que estaba sentado, intentó levantarse, pero su contrincante volvió a pegarle y lo tiró otra vez al suelo, rodaron empujando mesas y sillas rompiendo todo lo que encontraban a su paso. Ambos eran fuertes, la pelea prometía. Rápidamente se hizo un corrillo en medio del local para poder seguir la lucha. Daniel estaba como loco y golpeaba al otro s