Jennifer entró a la habitación, que daba vueltas, y trató de ubicar la cama. Durante el viaje en ascensor hasta aquí, había dormitado, y ahora tenía unas ganas horribles de vomitar.
Buscó con la mirada el baño y hacia allá se encaminó dando traspiés.
No había comido bien hoy, no había hecho sino llorar y beber licor.
Se lavó la boca y la cara y caminó como pudo hasta su cama.
Luego se dio cuenta de que no estaba sola en la habitación.
— ¿Qué haces aquí? —preguntó cuando vio que era Sean.
—Te es