Rojo o negro.
El día lunes en la madrugada, él se despierta. Deja una nota al lado de su cama deseándole buenos días y diciéndole que la quiere; le da un beso en la frente, va a la habitación de la niña y también le deja un beso. Luego sale del departamento y su chofer lo lleva a la mansión.
Un par de horas después mientras está desayunando escucha la voz de Romina.
—¡Papi! ¡No viniste anoche!
Él le dice que estuvo ocupado, y le promete que la recompensará. Ya está lista para ir a la escuela gracias a su tía