Dos mesas.
Al llegar la noche, Beatrice le sonríe a la niñera.
—Por favor, cualquier cosa, solo llama —dice, nerviosa, y luego ve a su hija—. Cariño, pórtate bien. Cuando despiertes estaré aquí.
Valentina le da una mirada brillante.
—Sí mami, saluda a papá de mi parte. Le dices que lo extrañé hoy…
Beatrice se abruma. No le dijo que se vería con Raúl, pero parece que su niña así lo siente, y así será…
Después de dejarle un beso a su hija, la mujer se va. Enciende el reproductor con música romántica, coloca