Capítulo 67
Por un momento, la ira y la traición lucharon contra el amor y la comprensión en el alma de Emely, no sabía qué hacer ni como actuar, todo le había llegado de sorpresa y eran demasiadas cosas que no lograba procesar. Emely la miró con sorpresa y dolor en sus ojos. La revelación de Renata la dejó sin aliento, pero al mismo tiempo, a pesar de lo que sentía, no podía ignorar el arrepentimiento sincero en sus ojos. Ella no era nadie para juzgarla, después de todo ahora que sabía que Silvia no era su