Capítulo 9: Deseos de hombre.
Narra Elikai:
Aquellas tierras con olor a sangre, se habían quedado atrás. El frio que, hacia esa noche, quemaba la piel delicada de los humanos, aunque a mí no me afectaba en lo absoluto. Dalila aun usaba aquel remedo de vestido de novia, y la vi aferrándose al abrigo que aun llevaba puesto…por supuesto, ella era mitad humana.
—Enciende la calefacción. — le ordené a mi chofer y él lo hizo de inmediato.
Dalila me miro agradecida, y luego se recargó en su asiento, lejos de mí, por supuesto. Ento