ARIADNA THOMPSON
No debí haber traído el regalo de Jordano a esta casa. Es demasiado llamativo y podría causar problemas con María y Estefanía. Pero no importa; todo lo que quiero ahora es saber de mi padre.
Me tiemblan las manos mientras golpeo la puerta. Desde que mi madre falleció, esta casa dejó de ser un hogar para mí. Hay tantos recuerdos aquí, y la mayoría no son buenos desde que ella ya no está.
—¿Quién demonios toca el timbre así? —la voz chillona de Estefanía me produce escalofríos y