Jordano Mackenzie
El monitor de signos vitales de Orlando se apaga de repente, dejando una línea recta que confirma su fallecimiento. Ariadna y Evangeline, devastadas, se desploman sobre el cuerpo sin vida de su padre. Me siento como un bastardo miserable porque, en el fondo, todo lo que puedo pensar es que este es el momento perfecto para acercarme a ella, para hablarle, para consolarla… solo puedo pensar en mí mismo. No quiero mantenerme alejado por más tiempo. Me acerco lentamente y, desde a