Ariadna Thompson
Me retumba la cabeza por la resaca; no vuelvo a beber nunca más. Está confirmado que la cerveza no es la solución a mis problemas. Doy un sorbo a una botella de agua que hay sobre la mesa y me doy cuenta de que me muero de hambre. Vivir en un hotel barato no es precisamente agradable; necesito encontrar un trabajo y un hogar estable. Agarro mi teléfono y veo un número inimaginable de llamadas perdidas de Jordano, y también de Evangeline. ¿Por qué diablos no escuché la llamada d