Ariadna Thompson
No me puedo creer que me acompañe al hospital. A mi lado, Mackenzie es la definición misma de perfección; es tan guapo que su presencia irradia un atractivo embriagador, y me siento fatal porque empiezo a sentirme atraída por él.
Pero lo más importante ahora mismo es que me está ofreciendo un contrato matrimonial. Cinco millones. Con ese dinero, podría salvar la vida de mi sobrina. Solo pensarlo me revuelve el estómago.
—Ariadna, ¿estás bien?— La voz de Jordano me saca de mis p