Semanas después.
Samantha le daba indicaciones a la persona que contrataron para la organización del baby shower, y aunque estaba feliz por esa celebración, una parte de su corazón se sentía triste, puesto que al mismo tiempo se iba a despedir de Pau y Angelito.
—Está quedando muy bonito —dijo Norita al mirar el arco de globos blancos y azules que adornaba una de las paredes, se mojó los labios al contemplar la mesa de dulces. —¿A qué hora llegan los invitados? —cuestionó.
Sam la observó con