Valeria
Estoy encerrada en lo que solía ser mi antigua habitación, pero ahora se siente como una cárcel. El aire es pesado, cada rincón parece cerrado, opresivo, y el dolor en mi pecho es insoportable.
Lo que más duele no es la discusión que tuve con Alessandro hace días. Es algo mucho más profundo, más devastador. Nunca pensé que me estuviera usando. A pesar de todo, había creído que al menos me había sido honesto.
Que, cuando me dijo que no debía hacerme ilusiones con este matrimonio, me lo