Emilia
Me estoy ahogando en esta rabia que me consume desde hace cinco años cuándo me encargué de dañar los frenos del auto a ese estúpido imbécil pensando que finalmente tendría lo que me pertenece por derecho.
Mi hermano, pienso con desprecio. Siempre fue el favorito, siempre la estrella de la familia. Y para qué, ¿para quedarse con todo? No. Yo me aseguré de que ese accidente acabara con él y con esa idiota de su esposa, la única falla fue que la hija no se muriera también. Aún así, pensé que