71. Te quiero a ti
Alessandro
Todo se está complicando, pero aún así, ahora mismo en lo único que puedo pensar es en la boca de Valeria debajo de la mía.
Sin embargo, en el instante en que intensifico el beso escucho como un quejido de dolor sale de ella y es ahí cuándo recuerdo la herida que tiene en el labio y me obligo a separarme.
—Debiste dejar que lo matara—vuelvo a decir y ella deja salir una risita infantil que me tiene sonriendo como idiota.
¿Qué demonios me estás haciendo, mocosa? Pienso y abro los ojos