100. Me importa
Alessandro
Estamos en el auto, camino a la empresa de Valeria. No puedo evitar pensar en lo extraño y reconfortante que es que ella me haya pedido que la acompañara. A pesar de todo lo que ha sucedido entre nosotros, de las mentiras y los malentendidos, aquí estoy, a su lado.
Sabe que la lastimé y seguramente no debería confiar en mí, pero aun así me pidió que estuviera aquí. Es un gesto que, sin querer, hace que algo cálido se encienda en mi interior.
Durante el trayecto noto cómo Valeria se r