Sus preguntas.
El sonido de la puerta al abrirse no fue estruendoso, pero en el silencio de la habitación resonó como un eco imposible de ignorar, Renata lo sintió antes de verlo, su cuerpo reaccionó primero, un leve temblor recorrió su espalda mientras su respiración se detenía por un segundo, como si el aire mismo se negara a entrar en sus pulmones, no necesitó girarse de inmediato para saber que era él, lo supo por la presencia, por ese peso invisible que siempre lo acompañaba, por esa forma tan particular