La lluvia continuaba cayendo sobre la ciudad.
Las luces de los edificios se reflejaban sobre el pavimento mojado mientras el vehículo avanzaba lentamente por las avenidas principales.
Dentro del automóvil reinaba el silencio.
Un silencio extraño.
Pesado.
Antonio conducía con tranquilidad.
Renata observaba por la ventana.
Sus pensamientos continuaban girando alrededor de una sola persona.
Sebastian.
Siempre Sebastian.
Por más que intentara distraerse.
Por más que intentara pensar en cualquier ot