La tarde había caído sobre la mansión con una quietud engañosa, como si cada rincón guardara un secreto que aún no estaba listo para revelarse, el silencio era profundo, casi incómodo, y Renata avanzaba por el pasillo con pasos medidos, todavía con el eco de aquella discusión resonando en su mente, sus palabras habían sido firmes, calculadas, pero el peso emocional de ese enfrentamiento no era algo que pudiera simplemente desaparecer, no después de tantos años contenidos, no después de tantas h