"Karim", susurré su nombre.
Me chupó el clítoris con dureza en la boca mientras deslizaba otro dedo en mi entrada. Me zafé de la piel y lo agarré, gimiendo de anticipación mientras él me bombardeaba con aquella sensación abrumadora. Cerré los ojos y arqueé la espalda. Deslizó un segundo dedo dentro de mí mientras agitaba la lengua de un lado a otro, una y otra vez sobre mi sensible nódulo.
Me retorcía sobre la piel; mi cabeza colgaba ahora del borde de la cama, pero Karim me sujetaba con f