—¿Qué quieres decir? ¿Crees que Allegra no lo sabe?
—Ella lo sabe, estoy seguro de ello. Pero, ¿Entiendes que jamás podrás hacerla feliz? —dijo Denzel provocando con sus palabras que un nudo se formara en la garganta del señor Sanders—. Mírala, por Dios —dijo y ambos miraron a Allegra tras la ventana
—Ella merece una buena vida, merece lo mejor del mundo, la felicidad. Seamos honestos, señor Sanders, no puedes dársela. ¿Qué clase de vida podría tener a tu lado?
Esas palabras martirizaban a Sa