Denzel estaba por terminar su turno de trabajo, cerró su laptop y marcó la salida, solo quería ir a casa, estaba cansado. Tenía días sin ver a sus amigos del The Miracle group. Lo negaba, pero su ánimo decaía, sabía que debía ayudarse a no caer en la depresión que como un monstruo estaba acechándolo. Lo haría, pero no ahora.
Cuando llegó a casa calentó una sopa y comió con el móvil en las manos, se distraía con las redes sociales. De pronto encontró el perfil en línea de Santiago Sanders, era u