La fiesta terminó con una excelente recaudación y volvieron a la casa en Andersonville. Nina habló con Lyla, tranquilizándola y reconfortándola.
Allegra fue a dormir a su habitación, no podía, no dejaba de pensar en todo lo acontecido, las palabras de Megan la aturdían. Cansada, decidió salir a tomar un poco de aire, apenas bajó las escaleras, encontró a Niall sentado sobre un sofá en el salón principal.
—Buenas noches, Niall, ¿Estás bien?
—Mejor, quiero disculparme, ha sido una noche pesada