Capítulo 81. |Una respuesta llena de esperanza|
Max había viajado seis horas de vuelo al regresar a New York, y casi media hora para llegar al edificio donde tenía su ático. Durante el trayecto, pensó cada situación a la que se podría encontrar una vez que se viese con Emma. Le preguntaría frente a frente si estaba embarazada, si sus ojos de ayer estaban hinchados por el llanto al enterarse de que sería madre, o, por lo contrario, si era este último, le propondría buscarlo y hacer la tarea las veces que fuesen necesarias. Pero si lo estaba…