CAPÍTULO 95
Jaxson
El mundo empezó a dar vueltas de una forma que no era producto del bourbon. Conozco mis límites; sé distinguir la calidez del alcohol de este mareo punzante que me sube por la nuca y me nubla la vista como una neblina tóxica. Me sujeté del borde del escritorio, sintiendo que la madera se deslizaba bajo mis dedos. Algo anda mal.
Me puse en pie, luchando contra la gravedad que intentaba hundirme en el sillón.
Saqué el teléfono con movimientos torpes y llamé a mi hombre de con