CAPÍTULO 63
Bianca
— Dicen que el jefe ya dio la orden —murmuró uno de ellos, apoyado contra la encimera. Escuché el tintineo de su cinturón táctico mientras se acomodaba— Hoy el guardia de seguridad, Sergio, será sacrificado. No hay vuelta atrás. En este negocio, la duda se paga con sangre.
— Es una lástima —respondió el otro, con una frialdad que me heló la sangre—. Sergio era un buen tipo. Pero si Lupe dice que se movió de su puesto y que por eso las cámaras fallaron, no hay mucho que discut