CAPÍTULO 122
Bianca Sterling
El despertar en la suite principal de la finca tuvo una dulzura que jamás creí que me pertenecería. La luz suave de la mañana se filtraba por las pesadas cortinas de seda, iluminando las sábanas desordenadas y el rostro dormido de Jaxson a mi lado. Me mantuve inmóvil durante largo rato, apoyada en mi codo, simplemente contemplándolo. Su respiración era profunda, rítmica, y la cicatriz de su costado se movía con suavidad, totalmente sana. En su dedo anular, la alianz