Víctor despierta con el sonido insistente del celular vibrando en la mesa de noche. Al abrir los ojos, se da cuenta de que ya son más de las cuatro de la tarde. Percibe que se quedó dormido, abrazado a Marina en la habitación, algo que jamás habría imaginado al inicio de aquel día.
Con el ruido del celular, ella también despierta, entonces ambos se levantan lentamente.
Víctor toma el celular para atender la llamada, observando que es de Rodrigo.
— ¿Dónde estás? — La voz de Rodrigo suena preocup