El juez dirige su atención a los acusados.
—Señora Joana Ferraz, señor Xavier Ferraz, ¿son conscientes de las acusaciones que se les imputan?
Joana asiente, respondiendo con voz baja:
—Sí, su señoría.
Xavier solo inclina levemente la cabeza, murmurando un «sí» casi inaudible.
—Muy bien —prosigue el juez, mirando hacia los abogados de la acusación y de la defensa.
—Fiscalía, ¿está lista para presentar el caso?
El fiscal, un hombre de mirada intensa y postura segura, se levanta y acomoda los pape