Mundo de ficçãoIniciar sessão—No, nada. Solo quería asegurarme de que todo estuviera en orden —respondió doña Beatriz con voz calmada. Luego, sacó un pequeño papel de su bolsillo y se lo extendió a Alejandro—. Aquí tienes, Alejandro. Este es mi número. Si necesitas algo, no dudes en llamarme.
Alejandro tomó el papel, mirando el número, y luego a Beatriz, todavía tratando de descifrar el motivo de su comport







