Valeria asintió, su mente dando vueltas a toda velocidad.
—Lo sé. Pero no podemos simplemente ignorarlos. Si no bajo al lobby, sospecharán. Necesito averiguar qué quieren y por qué me están involucrando en todo esto —su voz temblaba un poco, pero intentaba mantenerse firme.
Daniel la miró fijamente, sus ojos llenos de preocupación.
—Entonces iremos con cuidado —dijo él, inclinándose un poco hacia ella—. No estás sola en esto. Aunque me mantenga oculto, estaré vigilando cada paso. No dejaré que