La tarde llegó y en la oficina de la asistente de presidencia se llevó a cabo una reunión donde se planifica la destrucción de una inocente y la conquista de un millonario.
—Ya sabes lo que debes hacer— dijo la bella rubia — vamos a destruir a esa maldita mujer, y además tendrás la oportunidad de conquistar a un hombre millonario, y si él no cae rendido a tus encantos te buscaré una larga lista de hombres ricos y sus paraderos para que empieces tu tarea. Tú me ayudas y yo te recompenso con lo