Tres días habían pasado, Noah había dado órdenes de investigar nuevas noticias de Nikolay.
—Aún no sabemos del paradero del Shevchenko señor.
Noah sirvió un vaso de whisky y lo bebió de un solo, luego estrelló el vaso en la pared.
—¡Joder! ¿Acaso se lo tragó la tierra? Quiero que lo busquen hasta por debajo de las piedras, lo encuentren y me lo traigan. —Noah dio las órdenes muy molesto, y fue cuando escuchó los gritos de Rosellia.
—¡Hey! ¡Ayuda! por favor ¡quiero ver a mi hija! ¡Ayuda! por fa