Noah habló por mucho rato con Tulio, era su hermano, su confidente, su hombre de confianza y su jefe de seguridad.
—Hermano, como saber si Nikolay Shevchenko se entera de que tenemos a su amorcito.
—Ya se enterará, le envié mensaje al viejo Shevchenko de que tiene que cumplir con el compromiso pactado, el que Nikolay halla dejado plantada a mi hija en el altar es una ofensa que la pagará muy caro si no se retracta. —dijo Noah cuando unos gritos llamaron su atención.
—¡suelta me! ¡Déjame hablar