Los días pasaban, Sergio seguía bajo el efecto de la droga que le hacían percibir sin que se diera cuenta.
—Cariño, mira este catálogo de vestido de diseñadores, lo pediré para salir esta noche.
—No sé nada de esas cosas Diana, es cosa tuya, vamos necesito salir de este encierro. —respondió Sergio sintiendo malestar por los efectos que cada día Diana le administraba haciendo que lo perciba a través de un objeto, como la revista que había rechazado en ese momento.
Caminó de un lugar a otro, fue