Liuba llegó a la mansión y fue directo a la habitación de Nikolay y Yegor, ya de casi dos años.
—Mis amores. ¿Se portaron bien?
—Mamá. —dijo Nikolay mostrando el celular en su mano.
Liuba miró el teléfono y lo revisó, miró cada contacto y encontró uno registrado con amor, Liuba sintió acelerar su corazón creyendo encontrar el número de su hermana en ese nombre amor.
—La tiene como amor. —se dijo y lo abrió, miró su número y sonrió.
—Yo soy su amor. —se dijo sonriendo y mordiendo su labio infer