Lía camina de un lado a otro dentro de la cabaña en la que se encuentra refugiada, con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho. Afuera, el viento aúlla entre los árboles, como si la naturaleza misma tratara de advertirle que lo que está a punto de hacer es una locura.
Desde que Caleb regresó con información sobre la manada rival, su angustia no ha hecho más que crecer. Ragnar planea atacar al amanecer, y su hijo es uno de sus principales objetivos. Sabe que Einar y Caleb harán todo lo posi