Usualmente, Daniela se negaría a cenar con Mauro Márquez, pero en esta ocasión no tiene opción.
Lo que ella más necesita son ideas o soluciones para sus problemas.
—¿Qué deseas ordenar, hermosa?—Le pregunta él a ella observando con disimulo su escote.
Él intenta controlarse, pero el cuerpo de Daniela lo llama demasiado. Es la mujer más hermosa que ha conocido en su vida y ha orquestado un plan durante años para tenerla solo para él.
—Lo de siempre —Le responde al mesero y este asiente
Mauro la