Daniela
—¡Es mi culpa! ¡Es mi culpa!—No dejo de recriminarme
Aún no puedo creer que esto sea posible, mi padre no puede estar muerto, él no se pudo ir y dejarme sola, tiene que ser una broma de mamá.
—No es culpa de nadie. Tu padre estaba enfermó, amor.—Me recuerda mientras me estrecha entre sus brazos acariciando mi cabello
—¡Quiero ver a papá!
Cuando levanté la vista me percaté de que ha llegado Regina junto con Hugo.
Mamá se aleja de mí para centrarse en Regina como lo ha hecho toda la vi