Maya dejó los platos sobre la mesa.
—Que disfruten de su comida —dijo con una sonrisa antes de darse la vuelta.
Los pies la estaban matando. El día había sido agotador y el restaurante no había parado ni un segundo hasta hacía apenas unos minutos, cuando por fin el movimiento empezó a disminuir.
—El jefe quiere verte —le informó su compañera con una mirada cargada de desprecio.
Rachel era la novia de Tom… o al menos eso era lo que suponía. Maya los había visto juntos en situaciones que habría p