Teo dio por finalizada la llamada con Angelo y se dio la vuelta para regresar al interior de la casa. Encontró a Hannah recostada en el sofá de la sala, boca abajo, con las piernas dobladas hacia arriba mientras escuchaba uno de sus audiolibros. Tenía la mirada fija en la pantalla de la tableta, probablemente siguiendo la lectura con los ojos.
Hacía ya un tiempo que había notado sus pequeñas dificultades al leer. La había escuchado un par de veces, de casualidad, repitiendo algunas palabras o t