—Mi hermano y mi prima consiguieron toda la información que necesitamos para hundir a Duncan y a Roberts —dijo Teo finalmente, rompiendo el silencio.
Sus dedos recorrían el brazo de Hannah de arriba hacia abajo, distraídamente. Después de hacer el amor por segunda vez, se habían quedado en la cama, envueltos en un silencio cómodo, simplemente disfrutando de la cercanía del otro. Hannah estaba recostada de lado, con un brazo descansando sobre su vientre y la mejilla apoyada en su pecho. Tenerla