Colton esperó a que Piper y su madre se sentaran antes de hablar.
—Me alegra mucho que haya aceptado nuestra invitación para almorzar. Tenía muchas ganas de conocerla mejor sin estar tendido en una cama y, como dice mi mejor amigo, con un tubo desagradable saliendo de mi espalda.
Janeth soltó una carcajada.
—Gracias por invitarme a su casa.
—Oh, no es necesario que me hable de usted —respondió él con una sonrisa.
—Entonces, tú tampoco lo hagas.
Colton asintió.
—Adelante, coma, por favor —la inv