Hannah sonrió, aunque por dentro hervía de furia. En otro momento quizá habría tomado aquel comentario como un halago, pero la manera en la que él la había estado mirando durante la cena, solo podía sonar ofensivo.
Después de tantos años en la industria, debería haberse acostumbrado a los comentarios con doble sentido y a los chistes machistas, pero no lo estaba. Los odiaba. Odiaba la misoginia oculta detrás de bromas que se suponía debían ser divertidas. Pero lo que más odiaba era tener que so