Colton abrió la puerta y se quedó inmóvil al ver quién estaba allí.
—Hasta que atiendes —dijo Alice, y pasó junto a él antes de que pudiera reaccionar.
Nunca le había incomodado su presencia; al contrario, solía disfrutar de sus visitas. Pero en ese momento, no la quería allí. Aun así, no era como si pudiera decírselo, no sin darle una buena razón.
Cerró la puerta y se giró para seguirla, decidido a sacarla de su casa lo antes posible.
—¿Qué haces aquí? —preguntó.
Sin detenerse, ella lo miró po