Ethan acompañó a Naomi hasta la entrada de su edificio y se detuvo frente a la puerta.
Metió las manos en los bolsillos y se giró hacia ella, que también se había detenido.
Después del beso que habían compartido en el trabajo, la había llevado a cenar a su restaurante favorito. Con el tiempo que llevaban conociéndose, había aprendido muchas cosas sobre ella: los lugares que le gustaban, cuánto odiaba los champiñones o lo mucho que amaba la limonada.
A pesar de la tensión latente, había disfrut