Ethan entró detrás de Naomi y cerró la puerta.
Ella se dirigió directamente a la mesa de trabajo, con una energía renovada. El cansancio que había mostrado antes parecía no haber existido.
—No toques nada —advirtió sin mirarlo—. Hay cosas en proceso y lo último que necesito es que arruines algo.
—Tranquila, no voy a sabotear tu obra maestra.
Naomi dejó escapar una risa breve.
—¿Obra maestra? Si realmente lo creyeras, no seguiríamos buscando el aroma.
Ethan se apoyó contra la mesa, cruzando los