Mundo ficciónIniciar sesiónSimon sostenía los currículos de Adeline y sus otros dos socios. Tras sentarse, se los entregó a Damian.
—Señor Thorne, estos son los perfiles de los arquitectos que recomendó Bernard Clarke. Una de ellas es la señorita Vance.
La taza que Damian se llevaba a los labios se detuvo en el aire. Miró a Simon con fijeza. —¿Qué se&ntild







